Sobre mí

Nacido y criado en Ámsterdam, una ciudad que me formó desde pequeño. Mis abuelos vivían casi frente a frente en la calle Quellijnstraat, un barrio lleno de familiares, historias y rostros conocidos.

Desde muy pronto me sentí atraído por la belleza y la imaginación. En la escuela primaria visitamos cinco veces el Rijksmuseum y otras cinco el Stedelijk. Aquellas visitas me marcaron profundamente; allí aprendí a observar las pinturas y a disfrutar de ellas.

En 1992 descubrí el origen de mi amor por el arte y la historia: resultó que uno de mis antepasados era un pintor reconocido.

En retrospectiva, mi propia creatividad no fue una sorpresa; dibujar, pintar, modelar, la cerámica, la fotografía, la escultura y el arte floral siempre han formado parte de mi vida.

El interés por mis antepasados me llevó a museos, archivos y cursos. El siglo XVIII, época en la que ellos estuvieron activos, me sigue fascinando. Es asombroso cómo artistas que alguna vez fueron valorados pueden, con el paso del tiempo, desaparecer de la memoria colectiva.

Sus vidas y sus elecciones me han inspirado y son la base de mis historias. Intento darles voz de nuevo, para que no sigan siendo solo nombres en los archivos, sino que vuelvan a ser visibles como personas de carne y hueso.